Entrevista de vuelta a Sudamérica: El mundo de pe a pa (v)

el mundo de pe a pa portada

Maite y Erlantz, autores del blog El mundo de pe a pa, se conocieron bailando salsa. A los 3 meses de ese primer baile, Maite le comentó que quería hacer un gran viaje y Erlantz aceptó. Tras consolidad su relación decidieron salir a recorrer Sudamérica durante 16 meses.

La primera parada de este gran viaje fue Buenos Aires porque Maite tiene familia allí y así la “aclimatación” iba a ser más sencilla, y de ahí recorrieron Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia, Perú y Ecuador (solo en recorrer los primeros 3 países tardaron un año entero).

Índice de contenido

PRE VUELTA A SUDAMÉRICA

• ¿Qué razones os movieron a recorrer Sudamérica?

En realidad, en un principio barajábamos también otros destinos. El Sudeste Asiático era otra posibilidad. Habíamos escuchado que era un buen destino para mochilear y además barato. Al final nos decantamos por Sudamérica por estos motivos:

  1. Facilidad con el idioma. Si bien no tenemos problemas en comunicarnos en inglés, realmente el viajar por Sudamérica en una gran ventaja para los hispanohablantes.
  2. Facilidad con la burocracia. En los países de Sudamérica que pensábamos visitar no teníamos necesidad de ningún tipo de visado o trámite previo.
  3. Llegar a “casa”. Decidimos comenzar por Buenos Aires donde Maite tiene familia. Pensamos que sería más fácil y agradable comenzar esta nueva etapa en territorio conocido y rodeados de familia y amigos. Llegar a un lugar conocido suavizaba un poco el gran cambio que estábamos a punto de experimentar.

Landsacpe in chilean Patagonia

• ¿Cuándo nació la idea de hacer este viaje y cuánto duró su preparación?

Cuando Maite y yo nos conocimos en 2014, ella ya tenía claro que quería hacer un gran viaje. Me propuso realizar este sueño junto con ella y, tras pensármelo un tiempo, acepté su proposición.

Yo, por aquel entonces, tenía la típica vida estable y rutinaria. Estudié hostelería y en seguida me puse a trabajar, y fue así durante los siguientes 14 años. Tenía un buen trabajo, un buen coche y vivía en una bonita casa de alquiler. A pesar de eso, siempre me faltó algo en mi vida sin saber muy bien de qué se trataba. Quería hacer algo diferente, pero no sabía muy qué. Hasta que Maite se cruzó en mi camino.

Decidimos que antes de marcharnos teníamos que consolidar la relación (ya que en ese momento llevábamos saliendo unos 3 meses) y aprovechar ese tiempo para ahorrar y planificar el viaje. Así que nos fuimos a vivir juntos durante año y medio antes partir a la aventura.

Parque-Nacional-Pan-de-Azucar-en-Chile

• ¿Qué pensaron de la decisión vuestros familiares y amigos?

En general, a nuestras familias no les hizo mucha gracia esta decisión que estábamos tomando. Algunos por miedo a lo que nos podría suceder durante el viaje, otros simplemente porque no querían que nos alejásemos de ellos y otros porque esperaban algo diferente de nosotros (comprar una casa, formar una familia, tener un trabajo estable…).

Entre los amigos, la mayoría nos dijo que estábamos super locos. Algunos porque era un puntazo irse a hacer un viaje así y otros porque les parecía una locura dejar un trabajo estable y una vida cómoda, para hacer lo que hicimos.

Muchos amigos nos comentaban cuánto se alegraban porque hubiéramos tomado esa decisión, sabiendo que nos haría felices, pero al mismo tiempo afirmaban que ellos nunca harían algo similar.

• ¿Cómo os organizasteis? ¿Qué ayudas tuvisteis?

Durante el año y medio que convivimos, trabajamos mucho y cuidamos mucho nuestros gastos para poder ahorrar todo lo posible. Mientras tanto, dedicábamos el poco tiempo que teníamos juntos para tomar decisiones sobre el equipo necesario para el viaje, montar el blog, pensar posibles rutas…

Landscape near Vicuña in Chile with a girl crossing a suspension bridge

VUELTA A SUDAMÉRICA

• ¿Qué se siente cuando se está a punto de embarcar el primer día?

Erlantz: Yo estaba más tranquilo de lo que cabría esperar, seguramente porque aún no era consciente de dónde me estaba metiendo.

Maite: En cambio yo estaba más nerviosa de lo que cabría esperar. A pesar de que había sido mi idea originalmente, y de las inmensas ganas que tenía de empezar, en el momento sentí muchísimo vértigo.

• ¿Es caro un viaje como estos? ¿Encontrasteis algún tipo de financiación (ya sea antes de la salida o durante el viaje)?

No es tan caro como se podría pensar. De hecho, nosotros gastábamos muchísimo menos dinero durante un mes de viaje que durante un mes en nuestra casa haciendo vida normal.

Una de las cosas que pudimos comprobar fue que cuanto más lento viajábamos, mucho menos dinero gastábamos (además de obtener muchos otros beneficios). Algunas de las cosas que nos permitían ahorrar:

  • viajar a dedo.
  • hacer CouchSurfing.
  • realizar voluntariados.
  • cocinar nuestra propia comida.

Durante una parte del viaje, vendimos muñecos hechos a crochet para sacar un dinero extra. Aparte de esto no buscamos ningún tipo de financiación ni antes ni durante el viaje.

 

el mundo de pe a pa vendiendo munecos Chile

• ¿Qué idiomas habláis? ¿Tuvisteis algún problema de comunicación durante el viaje?

Hablamos español e inglés. Lo cierto es que hablando español y viajando por Sudamérica, en principio no tuvimos ningún problema para comunicarnos. Sin embargo, sí que es cierto que, si hubiéramos viajado de forma más lenta y adentrándonos más en la zona rural de Bolivia, Perú y Ecuador, nos hubiera venido muy bien hablar algo de quechua y aymara para poder comunicarnos mucho mejor.

• ¿Qué llevabais en la mochila? ¿Qué cosas marcaríais como imprescindibles?

Seguramente más cosas que las que deberíamos (jajaja).

Aunque el contenido varió un poco a lo largo del viaje, antes de salir contamos en el blog el contenido de nuestras mochilas al detalle.

Es difícil hablar de imprescindibles porque siempre dependerá del tipo de viaje que vayas a hacer. Pero dentro de las cosas no evidentes (como ropa, por ejemplo) creemos que es muy necesario llevar papel higiénico, alguna navaja o cuchillo y unas gafas de sol.

Cholita and totora boat in lake Titicaca Bolivia

• ¿Por qué quisisteis contar vuestro viaje en un blog?

En principio la idea del blog surge por querer mantener a la familia y amigos informados de nuestras andanzas. También porque a Maite le gusta mucho escribir y tenía muchas ganas de hacerlo durante el viaje. Al mismo tiempo, decidimos que sería una buena manera de devolver a la comunidad de viajeros todo lo que nosotros habíamos recibido mientras preparábamos el viaje: tanto a nivel inspiración como organización.

Después, durante el viaje, nos dimos cuenta que nos costaba mucho más de lo que creíamos tomarnos el tiempo para escribir como queríamos.

• ¿Qué equipo fotográfico llevabais en la vuelta al mundo, cuántas fotos habéis hecho y cómo os organizabais para guardarlas, procesarlas y subirlas al blog?

Llevamos 2 cámaras y una Gopro que compramos al final del viaje.

La cámara principal: una Olympus OMD E-10 mark II, con un objetivo 28-84 mm (que se me estropeó y tuve que cambiarlo por un 24-80 mm de la serie PRO) y un teleobjetivo 80-300 mm. La cámara secundaria: una compacta Olympus Stylus-1.

En total, hemos sacado unas 12.500 fotos durante todo el viaje.

Cuando terminábamos el día, pasábamos las fotos al disco duro externo a través de Lightroom, que es el programa que utilizo para clasificar y revelar nuestras fotografías.

Después, a unos pocos meses de terminar el viaje, decidimos contratar con Dropbox para tener espacio en la nube y almacenarlas allí para hacer la copia de seguridad.

• ¿Cuál ha sido vuestra mejor foto?

Qué difícil elegir sólo una foto de un viaje como éste. Con más de 15.000 fotos de donde elegir es complicado decidirse sólo por una. Pero si hay que decidirse voy a elegir ésta que saque justo al principio del viaje. La saqué durante un rodeo de terneros en la Pampa argentina y el momento durante el atardecer me pareció maravilloso, ¿qué os parece a vosotros?

el mundo de pe a pa Mejor foto rodeo de terneros atardecer argentina

• Contadnos un poco cómo os organizabais el día a día durante tu vuelta por Sudamérica, cuándo decidíais cambiar de lugar y por qué.

No había una organización determinada. Según el momento del viaje y las circunstancias íbamos decidiendo qué hacer.

Por ejemplo, llegamos a Ushuaia pensando en quedarnos una semana o dos. Pero las circunstancias se dieron para que hiciéramos un voluntariado, conocimos a mucha gente increíble y al final terminamos quedándonos un mes entero.

En otros momentos del viaje, el ritmo vino marcado por fechas que teníamos que cumplir, como las reservas de los sitios de acampada en Torres del Paine.

Ushuaia, Argentina

• ¿Cuál fue el itinerario y la duración de vuestro recorrido por Sudamérica?

Comenzamos el viaje el 16 de agosto del 2016 y regresamos a casa el 20 de diciembre del 2017. Nuestro viaje duro poco más de 16 meses.

Durante ese tiempo recorrimos 6 países: Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia, Perú y Ecuador. Aunque tardamos un año entero en recorrer los tres primeros.

Nuestro itinerario fue bastante caótico y marcado por diferentes eventos que determinaron desvíos y muchas vueltas en el mapa. Por simplificar, hemos pensado que lo mejor es ver un mapa.

• Dicho esto, ¿qué país quitaríais de la lista y cuál os quedasteis con las ganas de visitar?

Definitivamente no quitaríamos ningún país de la lista. Lo que sí nos hubiera gustado es recorrer y conocer más a fondo algunos de ellos, como Bolivia, Perú y Ecuador.

Nos quedamos con muchas ganas de conocer Colombia, ya que todos los viajeros hablaban maravillas de este país y de su gente. Otro pendiente fue Paraguay, que nos llamaba mucho la atención porque no es un país al que la gente vaya mucho. Aunque estaba en nuestros planes iniciales, por distintas cuestiones tuvimos que cambiar el itinerario y al final quedó fuera.

• ¿Qué lugar de Sudamérica os fascinó?

Hay dos lugares a los que les reservamos un lugar especial, por motivos totalmente distintos.

El primero, la Carretera Austral en Chile. Fue un lugar que en un principio no entraba en nuestra ruta y que, gracias a que otros viajeros que nos lo recomendaron, pudimos conocerlo. Son 1200 km de ruta en la que el paisaje parece sacado de alguna película de fantasía. Glaciares, bosques de árboles gigantes, ríos y lagos de unos colores azules que parecen pintados, cascadas y volcanes. Un recorrido asombroso y muy poco conocido que merece la pena visitar y que a nosotros nos enamoró. Y que nos enseñó que a veces las peores circunstancias (como fue la lesión de la rodilla de Maite) pueden tener un final feliz.

El segundo, Sierra de Rocha en Uruguay. Allí no nos enamoramos tanto del paisaje sino de la forma de vivir de la gente. Era una comunidad que intentaba vivir dentro de las posibilidades de una forma armónica con el entorno. Nos sentimos cómodos, felices y conectados. Es difícil poner en palabras esa cantidad de emociones intensas que te recorren cuando te enamoras de un lugar.

Esperando a que pasen autos en la ruta 3

• Entiendo que os habréis juntado con muchos viajeros, pero ¿os habéis encontrado algún viajero de por aquí? ¿Cómo fue el encuentro?

Conocimos a unos cuantos viajeros de Euskadi por el camino, parece que lo de viajar lo llevamos en los genes.

Nos pasó una anécdota muy graciosa el segundo día del trekking por el Parque Nacional Torres del Paine: Nos cruzamos con bastante gente, pero en un área de descanso se nos acerca una chica, nos mira bien y sin preguntarnos nada, ni siquiera habernos escuchado hablar nos dice: “¿vosotros sois vascos verdad?”.

Otra anécdota curiosa fue en Ushuaia: Fuimos a la oficina de información turística un día (cuando ya llevábamos unos días por la ciudad) y había un montón de gente. Maite me hace notar que hay una pareja que ella cree que son vascos. Cuando nos estamos yendo, pasamos por al lado y les escuchamos hablar en euskera. Así que me acerco y comenzamos a conversar. Nosotros les contamos que hemos quedado con una chica de CouchSurfing que nos ha invitado a tomar algo. Ellos se tienen que ir porque van a alojarse en casa de alguien y les están esperando. Nos despedimos. Llegamos a la casa de esta chica, nos sentamos a tomar un mate. Ella está pendiente del teléfono y nos dice que es porque está esperando a una pareja que se van a alojar en su casa. Riéndonos le pedimos que nos enseñe una foto de la pareja y ¡eran ellos, los que acabábamos de conocer hacía unos minutos! Al de un rato llegaron y pasamos una tarde muy entretenida.

Hemos conocido a unos cuantos vascos más, en Potosí, en Cuzco o en el Noroeste argentino. ¡Y españoles ni te cuento!

Torres del Paine

• ¿Cuál es la anécdota más graciosa que os ha pasado durante el viaje?

La verdad es que nos ha costado un poco pensar en cuál sería la más graciosa. Hay muchas situaciones que son sólo cómicas para la persona que las ha vivido. Quizá sea este el caso. He intentado resumir la historia, pero en nuestro blog la contamos más al detalle: 5 minutos en Chile.

Después de la lesión de la rodilla teníamos que ir desde Punta Arenas (Chile) hasta Bariloche (Argentina), unos 1800 km de distancia. Los buses Punta Arenas a Bariloche directos eran muy caros, así que decidimos comprar un pasaje hasta Osorno (a la misma altura que Bariloche, pero del lado chileno) e intentar quedarnos en la frontera. Y así fue.

La situación cómica se dio en la frontera. Al llegar a la zona de migraciones de ingreso a Chile, el policía comenzó a hacernos preguntas.

– ¿A dónde se dirigen en Chile?
– No vamos a Chile, vamos a Argentina

Su cara, un poema. Insistía.

– Pero, ¿cuánto tiempo se van a quedar en Chile?
– ¿5 minutos?

Tardamos un buen rato en hacer comprender al hombre que no íbamos a Chile y que inmediatamente después de que él nos autorizase el ingreso al país, daríamos media vuelta y saldríamos del país apenas consiguiéramos hacer el trámite.

Dedo en la carretera Autral, Chile

• ¿Tuvisteis algún contratiempo en vuestra aventura?

Maite se lesionó la rodilla antes de salir de Ushuaia. Llegamos a Punta Arenas en Chile y fuimos a una clínica donde le diagnosticaron una posible rotura de menisco. Estábamos yendo hacia Torres del Paine en ese momento y tuvimos que cambiar todos los planes de viaje, incluso temimos que habría que regresar a casa.

Por suerte, después de un mes de médicos y kinesiólogos y mucha rehabilitación, pudimos continuar el viaje. Y, al final, gracias a este contratiempo terminamos visitando la Carretera Austral (uno de nuestros lugares favoritos del viaje).

• ¿Alguna vez se os pasó por la cabeza dejarlo todo y regresar?

Hubo algún momento puntual hacia el final del viaje en el que esa idea se pasó por la cabeza. Tuvo que ver con que los últimos meses estábamos viajando mucho más rápido de lo que estábamos acostumbrados y el cansancio hizo mella en nosotros.

De todas formas, más que “dejarlo todo y regresar”, nos hubiera gustado plantarlo todo en algún lugar del camino y dejar de movernos por un tiempo.

Salar de Uyuni, Bolivia

• ¿Cómo manteníais el contacto con la familia/amigos?

Hoy en día es muy sencillo mantener el contacto con la gente. Casi en cualquier parte se puede encontrar una conexión a internet con la que poder comunicarte, ya sea por mensajería instantánea o a través de Skype.

Además, siempre que entrábamos en un país nuevo, nos comprábamos una tarjeta telefónica de prepago, que por muy poco dinero nos alcanzaba para mandar mensajes a los nuestros para que supieran que estábamos bien.

Les eclaireurs lighthouse in Beagle Channel in Ushuaia Argentina

POST VUELTA A SUDAMÉRICA

• ¿Qué consejos daríais a alguien que quiera hacer un proyecto similar?

Los sueños parece que tienen esa connotación de irrealizables. Así que lo primero que le diríamos a alguien que quiera hacer algo similar es que entienda a sus sueños como objetivos o metas. Grandes o lejanos quizá, pero objetivos.

Los grandes objetivos se convierten en alcanzables si los dividimos en metas más cortas, pequeños pasos que nos acerquen a donde queremos llegar.

De esta manera, tomando pequeñas decisiones a menudo, trabajando todos los días en objetivos que consideramos que se encuentran dentro de nuestras posibilidades, estaremos más cerca de aquello que queremos conseguir. Y esto es, evidentemente, aplicable a cualquier objetivo que uno se proponga.

Después, cuando la maquinaria ya esté en marcha… le diríamos a esa persona que disfrute de todo el proceso. Que se empape de todo lo que le rodea. Que deje un margen para la improvisación. Y que se dé la ocasión de ponerse a prueba y de salir cuanto pueda de su zona de confort.

Oasis of Huacachina near Ica city in Peru

• ¿Qué reflexiones habéis hecho tras el viaje? Esta experiencia, ¿ha cambiado en algo vuestra vida?

Si algo hemos sacado en claro después de estos 16 meses es que aún nos queda mucho mundo por ver, muchas cosas por experimentar, mucha gente que conocer y muchas barreras internas que romper.
Desde luego que ha cambiado nuestra vida. Antes de irnos de viaje teníamos una vida cómoda. Y hay momentos en los que te planteas si merecerá dejar eso atrás por un montón de aventurillas. Después de este viaje nos hemos dado cuenta que esa vida que teníamos antes nos estaba matando de alguna manera. No hay dinero que pueda pagar la vida.

Ya al final del viaje comenzó a surgir la idea de comenzar un emprendimiento on-line que nos permita trabajar y continuar viajando. Es así como ha surgido un nuevo proyecto que aúna nuestras preocupaciones y deseos como viajeros y seres humanos. Éste se materializará próximamente en una revista especializada en viajes sostenibles: EcoTraveler Magazine. Pretendemos generar consciencia sobre cómo vivimos y viajamos por el mundo para que nuestro impacto sea el menor posible. Tanto a nivel medio ambiental como humano.

Creemos que las personas cuidan más lo que quieren y sienten como propio. Y es por eso que intentaremos mostrarles la naturaleza y la cultura de distintas partes del mundo. Queremos nutrirnos de viajeros y expertos en sostenibilidad para cuestionarnos la manera que tenemos de hacer y cómo poder hacerlo de manera más responsable.

Monte Fitz Roy, Argentina


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Autor: Chalo84

Me llamo Gonzalo Iza, pero desde hace años en internet me identifico como @chalo84. Una profesora muy sabia me dijo una vez: 'Sabes un poco de todo y mucho de nada'. Pues sí, soy informático de profesión, y fotógrafo, viajero y bloguero de afición. Sueño con dar la vuelta al mundo y poder contarla en este blog.

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